Instalar PlugIn de Zotero en LibreOffice

Esta es una entrada que documenta la instalación de Zotero (desktop v.5.0.96.2) y su plugin para Libreoffice en Debian Buster. Se instaló correctamente luego de algunos errores.

Actualizar el sistema

$ sudo apt-get update
$ sudo apt upgrade

El paquete para Debian está disponible aquí:

$ wget -qO- https://github.com/retorquere/zotero-deb/releases/download/apt-get/install.sh | sudo bash
$ sudo apt update
$ sudo apt install zotero

Zotero queda correctamente instalado y al correrlo ofrece la instalación del plugin para LibreOffice (imagen 1).

Imagen 1

Al dar Netx, detecta dos rutas donde está libreoffice (imagen 2).
[ruta 1]/usr/bin/unopkg
[ruta 2]/usr/lib/libreoffice/program/unopkg

Imagen 2.

Ambas rutas estaban ya seleccionadas, pero compruebo que ambas rutas existen, así que doy al botón NEXT sin cambiar ninguna opción. Obtengo error (imagen 3).

Imagen 3.

Prefiero comprobar dónde está realmente LibreOffice, así que:

$ which libreoffice

Me devuelve la primera ruta solamente, así que pruebo solo con esa opción, pero obtengo el mismo error que antes (imagen 3).

Voy por la instalación manual.
Se me abre administrador de archivos en
/usr/lib/zotero/extensions/zoteroOpenOfficeIntegration@zotero.org/install/Zotero_OpenOffice_Integration.oxt
Ofrece dos caminos para la instalación:

  1. Doble click en el archivo.
  2. Vía LibreOffice: Tools>Extension Manager > add y seleccionar el archivo anterior.

Al abrir LibreOffice (no Writer) aparece la imagen 5:

Imagen 5.

Ahí dice que hay un plugin instalado (v. 5.0.23) pero con un mensaje de error: the status of this extension is unknown.

Doy al botón Check for Updates: no hay.
Con el botón para menú contextual sobre el aviso ofrece 3 opciones [update, enable, remove]. Intento con la opción Enable Recibo error de Java: java.lang.reflect.invocationTargetException y la única opción es aceptar [OK].

Intento agregando el plugin de forma manual. Me advierte que ya está instalada la versión, pero sigo adelante. Obtengo el mismo error de Java. Esperable (imagen 6).

Imagen 6.

Al cerrar la ventana de instalación, LibreOffice avisa que debe reiniciarse.

En lugar de abrir LibreOffice, abro directamente Writer.
Voy a Tools > extension manager y tengo varios plugin instalados (imagen 8) que no aparecían antes (?).

Imagen 8.

El PlugIn de Zotero aparece atenuado, al seleccionarlo, me dala opción [Enable]. Doy al botón y se habilita sin problemas, sin dar el error de Java. Pide reiniciar Writer. Lo hago.
Aparece la barra de herramientas de Zótero (imagen 9).

Imagen 9.


Funciona adecuadamente (imagen 10).

Imagen 10.

Lo que está escrito

Cuando enseño hebreo bíblico surgen muchas preguntas entre los estudiantes. Una de ellas es cómo pronunciar el nombre de Dios en la Biblia Hebrea.

Cuando se compusieron los libros de la Biblia hebrea el hebreo se escribía sin vocales. Solo se utilizaban algunas consonantes que indicaban, a modo de apoyo, algunos sonidos vocálicos. No tenemos los manuscritos autógrafos, es decir, los manuscritos escritos por los autores de los textos. Disponemos de copias de esos manuscritos realizadas por copistas expertos. Los manuscritos más antiguos del Antiguo Testamento completo son de la Edad Media, el código de Leningrado, que data del año 1.000 d.e.c., es la copia completa más antigua y la base para las principales ediciones impresas actuales de la Biblia hebrea. También existe el código Aleppo, que es algunos siglos anterior al Leningradense, pero no tiene el texto bíblico completo. En la imagen más abajo, se aprecia una fotografía de uno de los manuscritos más antiguos de la Biblia hebrea, de los hallados en Qumrán. Estos manuscritos datan del siglo II a.e.c. Si bien son los más antiguos, son fragmentarios. En la fotografía se puede apreciar que la escritura es solamente consonántica, es decir, sin los signos vocálicos, pues estos serán introducidos posteriormente por los copistas y curadores de los manuscritos, los masoretas.

1Q5-1QDeuteronomio-b (Qumrán).

Así fue transmitido el texto hebreo durante siglos, hasta que un grupo de expertos de la tradición judía, los masoretas, establecieron unas indicaciones precisas acerca de la pronunciación del hebreo bíblico. Utilizaron un sistema de puntos y rayas en torno a las consonantes para indicar las vocales que deberían acompañar a las consonantes y otras indicaciones respecto de la correcta lectura de lo que estaba escrito.

En las dos imágenes que pueden verse más abajo, se puede apreciar que el texto se encuentra ahora con signos vocálicos bajo las consonantes.

Los masoretas consideraban que el texto hebreo consonántico era un texto intocable. Por su carácter sagrado, no lo podían modificar, por lo que el sistema de anotaciones dejó intacto el texto transmitido. De ahí que el sistema de puntos y rayas solo agrega elementos en torno a las consonantes.

Además, dejaron algunas indicaciones marginales. En estas indicaciones marginales establecieron algo parecido a una nota de lectura. Allí indican, entre otras cosas, que una determinada palabra escrita en el texto sagrado (ketib) debe ser pronunciada (qara’ ) de una forma diferente. Estas anotaciones pueden ser de dos tipos: transitorias o perpetuas. En el primer caso, se trata de anotaciones válidas para la palabra comentada. Las indicaciones perpetuas indican que cada vez que aquella palabra aparezca escrita de una forma, debe ser pronunciada de otra forma. Todas estas indicaciones están luego compiladas en la masorah parva y la masorah magna. En la imagen siguiente, se aprecia un pequeño círculo sobre algunas palabras y una marca marginal con una letra hebrea (ק) que es una abreviatura de «lo que debe ser pronunciado». Sobre esa letra, se encuentra la proposición de lectura de los masoretas, pues consideraban que el texto consonántico escrito debía leerse de otra forma.

Indicación de Qeré / Ketib para Gn 8,17.

El nombre de Dios en el texto consonántico tiene una indicación perpetua. Los masoretas indicaron de una forma bien peculiar qué es lo que debe ser pronunciado cuando el lector se topa con el nombre de Dios. Esta indicación consiste en dejar intactas las consonantes del texto sagrado, pero agregar a esa palabra las vocales de otra palabra. El lector sabe que no debe pronunciar las consonantes con las intercambiadas vocales, debe pronunciar las consonantes que corresponden a la palabra de la cual se han extraído las vocales.

Así, el lector encuentra esto en el texto: יְהוָֹה (yeowah), pero lo que debe leer es אֲדֹנָי (‘adonay). En la primera palabra, bajo las consonantes del nombre del Señor se han puesto las vocales de la segunda palabra (con algunas modificaciones ortográficas). Si uno leyera el texto bíblico sin saber esta tradición de los masoretas leería Yehováh, lo que en realidad no es posible.

Muchas traducciones de la Biblia a las lenguas modernas extrañamente no comprenden este mecanismo (o si lo hacen, ignoran la indicación de los masoretas) y utilizan Jeovah o incluso Yavé (o Yaveh). Si bien los traductores argumentan sus opciones, la verdad es que la indicación de los masoretas es bastante clara: no pronunciar el nombre de D–s, sino decirle Señor.